Tratamiento de Encías
en Las Vegas.
Desde una limpieza de rutina hasta terapia periodontal, empezamos por lo que sus encías necesitan de verdad, no por la misma cita para todos.
Programar una Limpieza
La epidemia silenciosa.
De acuerdo con los CDC, casi uno de cada dos adultos estadounidenses de 30 años en adelante tiene alguna forma de enfermedad de las encías. Muchas veces empieza como gingivitis: encías rojas e inflamadas que sangran al cepillarse.
Si no se trata, la gingivitis puede avanzar a periodontitis: las bacterias de la placa empiezan a dañar la encía y el hueso que mantienen firmes los dientes. Es uno de los motivos más frecuentes por los que los adultos pierden dientes, y las investigaciones la han relacionado con enfermedades del corazón y con la diabetes. Detectarla a tiempo y recibir el tipo de limpieza adecuado puede ayudar a frenar su avance.

¿Qué limpieza necesita?
Las limpiezas de rutina mantienen sanas las encías sanas; la terapia periodontal trata la enfermedad de las encías. Así puede saber cuál necesita.
Limpieza Regular (Profilaxis)
La limpieza de rutina es atención preventiva para encías que en general están sanas. El trabajo se hace por encima de la encía, en la parte de los dientes que se ve.
¿Cuándo es necesaria?
- Por lo general dos veces al año para mantenerse al día
- Sin sangrado, con encías rosadas y firmes
- Bolsas poco profundas, de 1 a 3 mm
Limpieza Profunda (Raspado y Alisado Radicular)
La limpieza profunda trata la enfermedad de las encías cuando ya está activa. El sarro endurecido y las bacterias ya se metieron debajo de la encía, así que limpiamos ahí para sacarlos antes de que dañen más la encía y el hueso.
¿Cuándo es necesaria?
- Sangrado, enrojecimiento o inflamación en las encías
- Las radiografías muestran que el hueso ha empezado a retroceder
- Bolsas alrededor de los dientes de 4 mm o más

¿Cómo funciona una
limpieza profunda?
En el raspado y alisado radicular (SRP), limpiamos la superficie de las raíces que queda bajo las encías. El objetivo es frenar o detener la enfermedad de las encías para que puedan sanar y volver a ajustarse a los dientes. Procuramos que esté cómodo durante todo el procedimiento.
Anestesia Local
Esta limpieza llega por debajo de las encías, así que empezamos por adormecer la zona con anestesia local. Lo que muchas personas notan es presión o vibración, más que dolor.
Raspado Ultrasónico
Un raspador ultrasónico usa vibración de alta frecuencia y un chorro de agua para romper el sarro endurecido y eliminar las bacterias de las bolsas periodontales.
Alisado Radicular
Por último, alisamos la superficie de las raíces. A las bacterias les cuesta más pegarse a una raíz lisa, y las encías pueden volver a adherirse a una superficie limpia mientras sanan.
Preguntas Frecuentes
Depende de la etapa. Si se detecta temprano, en la etapa de gingivitis, por lo general se puede revertir con una limpieza profesional y un cepillado y uso de hilo dental más cuidadosos. La periodontitis, cuando ya hubo pérdida de hueso, no tiene cura, pero se puede controlar: el raspado y alisado radicular trata las bolsas infectadas alrededor de los dientes, y las visitas regulares de mantenimiento periodontal ayudan a mantenerla bajo control.
Sí. Durante unos días, muchas personas notan sensibilidad al frío y al calor y las encías algo adoloridas, porque las raíces que estaban cubiertas de sarro ahora quedan al descubierto. Una pasta para dientes sensibles puede ayudar, igual que tener cuidado con lo muy caliente o muy frío durante unos días.
Tras una limpieza profunda, sus citas cambian: en vez de la limpieza común cada seis meses, viene a mantenimiento periodontal. Las bacterias que causan la enfermedad de las encías vuelven a acumularse en las bolsas profundas en unos 90 a 120 días, así que limpiarlas cada 3 o 4 meses le da la mejor oportunidad de evitar que la pérdida de hueso vuelva a empezar.
Por lo general, sí. Adormecemos la zona que vamos a limpiar, así que normalmente dividimos la boca en mitades o en cuartos. Un lado se hace en la primera cita y el otro una o dos semanas después, para que nunca tenga adormecidos los dos lados a la vez.